domingo, 9 de agosto de 2009

Oscuridad


La niebla inunda esta noche los extremos del barco y la noche es mas oscura y mas silenciosa, parecieran conspirar juntas para apagar la ultima antorcha. Alas de temor levantan hoy el espiritu, para posarlo en el espacio mas tenebroso, solitario y oscuro de la noche. Hoy la oscuridad cubre con su manto la inmensidad de la nave...

Capitan del mar, Trovador del alma

domingo, 2 de agosto de 2009

Princesa del mar


Las aguas se detuvieron y un silencio nos invadió. Al este, a lo lejos, una inmensa bola de fuego salía detrás del horizonte, mientras una mancha azul nos rodeaba y una tela celeste nos cubría. Los primeros rayos de magia del día alumbraban nuestros rostros mientras nos asombrábamos al ver un episodio extraño, como nunca habíamos visto. Al tiempo que los rayos venían del este, una pequeña (pero brillante) luz blanca comenzaba a aparecer desde el oeste, en la base del horizonte.

El tiempo se detuvo y la mitad del barco aun permanecía a oscuras mientras la pequeña luz que brillaba por el oeste cada vez era más brillante y más grande. Al parecer, se acercaba.

Asombro, miedo, duda y curiosidad sentían nuestros corazones, al ver que el mundo dejaba de girar para contemplar la aparición de una mágica luz brillante que nadie conocía. Atinamos a cerrar los ojos por temor, pero parecían inmóviles ante tan gloriosa luz, nuestros parpados no decidieron responder y continuaron en su lugar. Segundos antes de que la luz invadiera la inmensidad del navío nos abrazamos y logramos cerrar los ojos.

En ese instante una inmensa paz habito nuestros corazones y atinamos a abrir nuestros ojos para buscar de donde provenía ese sentimiento. Al ver hacia el centro de la nave pudimos observar una luz que comenzaba a apagarse para dejar deslumbrar la figura de un ser desconocido. En ese instante comprendimos que nos hallábamos frente a la princesa del mar, a nuestra hermana del corazón. Esa persona que irradia nuestros días con sonrisas puras, haciéndonos recordar que aun seguimos vivos y que el viaje continúa.

Nos obsequio un abrazo de paz, y lleno nuestros corazones con las sonrisas más grandes y brillantes que puede tener una pequeña ninia con su cara de cristal. Poco tiempo nos acompaño ya que así como llego se fue, buscando otras personas a las que iluminar con su sonrisa, vagando por los mares recordando a los viajeros la paz que sus corazones guarda, a veces, bajo llave.

Dicen que vaga por los mares sanando su herida, la que sangra por dentro, dicen que en las oscuras noches se la oye cantar melodías del corazón para calmar al dolor. Una gran deuda tenemos para con ella, aunque ella no quiera cobrarla. Pero en su alma sabe que en nuestro barco mágico hay lugar para una persona tan especial, una princesa del mar, una hermana del corazón....

Capitan del mar, trovador del alma

Lágrimas del corazón


Cuando el silencio toca tu puerta, inmensos ríos de angustia brotan desde el fondo de tu corazón intentando ahogarte, hundiéndote y atándote.

Cuando el frío del recuerdo corre por tu espalda, te clava puñales en el pecho atravesando tu alma, llenándote de vacío.

Cuando gigantes pisan tu ser, te entierran en desiertos de miedo y soledad, destruyen tu interior.

Hoy, no dejes que el fuego que hay en tu interior se ahogue en ríos de angustia, se congele en tormentas de recuerdos o sea pisoteado por gigantes del miedo y la soledad.

Porque cuando las lágrimas del corazón se evaporan limpian el alma, alivian el dolor. Desangran la ausencia de sentir que algo nos falta, y extienden el calor de tu corazón para evitar congelarte en el vacío de tu alma.

Hoy no dejes de liberar el dolor que hay en ti, llorar la pena que guarda tu corazón y destapar la amargura que ciega tus ojos. Porque hoy soy el que seca tus lágrimas, el que barre el dolor y el que abraza a tu corazón recordándole que aun seguimos vivos y que juntos vencemos el naufragio de caminar perdidos hacia ningún lugar...

Capitán el mar, Trovador del alma